Cómo cuidar, limpiar y guardar tu traje de flamenca hasta la próxima feria

Cómo cuidar, limpiar y guardar tu traje de flamenca hasta la próxima feria

Cómo cuidar, limpiar y guardar tu traje de flamenca hasta la próxima feria

La feria termina, pero el cuidado del traje no debería. Guardarlo bien ahora es lo que marca la diferencia entre sacarlo el año que viene como nuevo o encontrártelo con manchas, olores o volantes deformados. Aquí tienes los pasos para hacerlo correctamente.

Antes de guardarlo: revisión y primera limpieza

Nunca guardes el traje directamente después de usarlo, aunque "parezca" limpio. El sudor, el maquillaje y el polvo de la calle manchan con el tiempo aunque no se vean al momento.

  • Déjalo airear colgado 24-48 horas en un sitio seco antes de guardarlo, para que se vaya la humedad y el olor.
  • Revisa cuello, sisas y bajos de los volantes, que son las zonas que más se manchan.
  • Comprueba costuras, botones, corchetes y la cinturilla por si hay que reforzar algo antes de la próxima temporada.

Cómo limpiar cada tipo de tejido

No todos los trajes se limpian igual, y equivocarte aquí es lo que más disgustos da.

  • Trajes lisos en algodón o popelín, sin pedrería: lavado a mano o en lavadora en programa delicado, con agua fría y detergente suave. Nunca centrifugar a alta velocidad.
  • Trajes con plumeti, encaje o puntilla en los volantes: a mano, con mucho cuidado en el aclarado para no enredar ni tirar del encaje.
  • Trajes con pedrería, apliques de lunares cosidos, strass o bordados: nada de lavadora ni lavado a mano agresivo. Lo más seguro es la limpieza en seco en una tintorería que trabaje con trajes de flamenca.
  • Mantones de flecos y bordado: limpieza profesional siempre. Los flecos se enredan y el bordado se puede dañar con cualquier lavado casero.

Ante la duda con un tejido o un adorno, mejor llevarlo a un profesional que arriesgarte a estropearlo en casa.

Manchas y planchado

Las manchas de maquillaje, autobronceador o sudor se tratan mejor cuanto antes, no cuando ya llevan meses guardadas. Un producto quitamanchas suave sobre la zona afectada, antes del lavado, suele resolver la mayoría de los casos.

Para planchar, usa vapor y plancha siempre por el revés de la tela. Sobre pedrería, apliques o bordados, no apoyes la plancha directamente: usa solo el vapor a distancia o pasa un paño fino entre la plancha y el adorno.

Cómo guardar el traje correctamente

  • Usa una funda de tela transpirable (algodón o similar), nunca de plástico: el plástico retiene humedad y puede amarillear la tela con el tiempo.
  • Rellena mangas y volantes con papel de seda blanco (sin tinta) para que mantengan la forma y no se aplasten los pliegues.
  • Cuélgalo en una percha ancha y acolchada si el armario lo permite; si tienes que doblarlo, hazlo con el menor número de dobleces posible y cambia los pliegues de sitio cada cierto tiempo para que no se marquen.
  • Guárdalo en un armario seco, sin luz solar directa y alejado de fuentes de calor. Evita altillos o trasteros con cambios fuertes de temperatura o humedad.
  • Revísalo una vez a mitad de temporada baja, aunque solo sea para airearlo y comprobar que sigue todo en orden.

Y los complementos, ¿cómo se guardan?

  • Mantón: mejor enrollado que doblado en ángulos, con papel de seda entre las capas para que los flecos no se enreden.
  • Flores y peinas: en una caja rígida, para que no se aplasten los pétalos ni se doblen las púas.
  • Pendientes y broches: por separado en su estuche, para evitar que se rayen entre sí o se enganchen con la tela de otras prendas.
  • Zapatos: limpios y con hormas de papel dentro para que no pierdan la forma.

En resumen

  1. Airea el traje antes de guardarlo, nunca lo guardes recién usado.
  2. Identifica el tejido y los adornos antes de decidir cómo limpiarlo; ante la duda, tintorería especializada.
  3. Trata las manchas cuanto antes y plancha siempre protegiendo pedrería y bordados.
  4. Guárdalo en funda de tela, relleno de papel de seda y lejos de humedad y luz directa.
  5. Complementos aparte, cada uno protegido a su manera.

Con estos cuidados, tu traje llegará a la próxima feria en las mismas condiciones en que lo guardaste, o mejor.