Complementos de flamenca: cómo elegir flores y pendientes según tu traje
El traje de flamenca no termina en la tela. Los complementos —flor, pendientes, pulseras y mantón— son los que rematan el look y le dan personalidad. Aquí tienes las claves para acertar.
La flor: el punto de partida
La flor se elige normalmente en el mismo tono que un color secundario del traje (un lunar, un volante, un ribete), nunca del mismo color exacto que el cuerpo del vestido, para que no "desaparezca" en la foto.
- Trajes lisos: flor grande y llamativa, como ramillete de Sevilla o Triana.
- Trajes estampados o de lunares: flor más discreta, en un solo color que ya aparezca en el estampado.
- Vestidos de niña: flores más pequeñas y ligeras, para no sobrecargar.
Colocación: en el moño alto es lo más clásico; a un lado, más moderno y desenfadado.
Los pendientes: proporción antes que tamaño
La regla de oro: pendientes grandes con recogidos altos y cuello despejado; pendientes medianos o de candelabro si el pelo va suelto o semirrecogido.
- Trajes de lunares clásicos (Córdoba, Sevilla): pendientes de aro grande o candelabro dorado.
- Trajes en tonos pastel o modernos (Madrid, Lolita, Princess): pendientes más finos, en plata o combinando el color del traje.
- Para novias o madrinas en boda de rociera: pendientes más sobrios, priorizando la elegancia sobre el volumen.
Combinar mantón, flor y pendientes sin saturar
La norma práctica: si el mantón lleva bordado muy cargado, la flor y los pendientes deben ser más sencillos. Si el traje es liso y el mantón discreto, ahí puedes lucir complementos más grandes.
En resumen
- Elige primero el traje.
- Escoge la flor en un color que ya esté en el traje.
- Ajusta el tamaño de los pendientes según el recogido.
- Si añades mantón con bordado fuerte, simplifica el resto.